En el interior de lo circular se manifiesta visiblemente lo placentero hasta que se debe salir del círculo
El hábito comunitario de las ovejas consiste en formar un círculo ceñido en el que se invita al pastor hacer centro y a hincarse mansamente, como un borrego más.
Entonces el rebaño rodea el emplazamiento hasta acordonarse. Un plácido sitio central del círculo ocupa el ramadán en el mándala lanar. Quien sale de ahí sufre porque se sale del mándala.
El pastoreo arraigado de Bettina Muruzábal no ha salido de sí, sigue su destino de anillo, librando del menor dolor a los corderos, de la señalada, escuchando en el balar aquella balada ovina.
La luna, ese otro anillo, estampada en el cielo, fría como la noche, recibe nueve vellones de lana, nueve estrofas templadas, tratadas por el arte de cuidar. No solo están tratadas técnicamente. Por eso más que un tratamiento es un retrato de salvamento del balar en círculo. Muruzábal practica el arte como salvamento, como "lo ganado" por el arte.
Aldo Enrici