Cada tropiezo es una imagen que conjura algo del lugar en el que se produjo el encuentro. Algunos de esos lugares pueden focalizarse fácilmente en un mapa y otros no.
Es como una búsqueda en una madriguera oscura, una investigación por debajo de lo aparente.
Exorcizar un recuerdo que nos persigue, la imagen insoportable que puede ser amable, triste, aterradora, atractiva y hasta cruel.
En nuestra soledad colectiva o individual necesitamos de la presencia de los cuerpos para consolarnos, fortalecernos, alentarnos o inspirarnos.
La vida está aquí. Espacio liminal. La muerte está aquí.
Caminar es habitar el instante. Caminar mi voz, conectar con las estrellas.
La espiritualidad arrinconada comienza a reclamar el terreno perdido. Los secretos son de la laguna.
Se producen conversaciones ancestrales.
Alojar la ambigüedad de la experiencia. Aceptarla. Revisar el camino.
La valentía de compartirnos más allá del reflejo.
Bettina Muruzabal
2020 - 2021
Dedicado a todas aquellas personas queridas que no pudimos despedir.